¿Querés ser asesor de imagen?

Quizás te gusta la moda, seguir las tendencias y estés pensando en capacitarte como asesor/a de imagen. Puede ser que seas la persona a la que todos consultan “¿qué me pongo?” porque te asocian a vestirte bien y a tener un estilo que te define.

O tal vez sea un hobby, algo que te gusta y que a la vez te sirve como distracción para tu mente, aprender de un tema que te gusta y que no tiene nada que ver con tu profesión, como si fuera una válvula de escape que encima puede convertirse en un negocio.

En mi caso, empecé a asesorar “de casualidad” porque tuve la necesidad de evitar que las diferencias culturales a la hora de vestir arruinaran potenciales negocios. Hacer simples recomendaciones considerando dos maneras distintas de vestir y de entablar relaciones comerciales fue suficiente para que surgiera un interés que me llevó a ver que el asesoramiento de imagen es lo que me apasiona y sin lugar a duda, uno de mis propósitos de vida.

Si estás pensando en hacer un curso o una carrera de asesoría de imagen, en este artículo te propongo una guía para orientarte en lo que deberías buscar:

¿Qué puedo hacer como asesor/a de imagen?
Esto depende del público con el que quieras trabajar.
El asesoramiento de imagen se fue desarrollando como disciplina, dando respuesta a las distintas demandas en cada momento, con lo que se fue ampliando su campo de acción. Tal es así que hoy en día podés dedicarte a asesorar individuos y/o empresas.

En el ámbito corporativo, un asesor de imagen profesional puede optimizar la imagen a través de los uniformes, del desarrollo de un código de vestimenta así como brindando capacitaciones in company y asesorando específicamente a personas dentro de la empresa.

Para la asesoría de imagen a individuos, hay varios públicos en los que podés especializarte, como imagen para políticos, celebridades y personas expuestas públicamente; asesoramiento para acompañar a tus clientes en momentos puntuales de sus vidas como ocurre con asesoramiento de imagen para novias, embarazadas, quinceañeras y egresadas.
También está la alternativa de trabajar asesorando a hombres y/o mujeres que no tengan un perfil público pero que estén interesados en trabajar sobre su imagen porque conocen los beneficios de lo que implica invertir en su propia imagen.

¿Me conviene ofrecer asesoramiento para imagen personal o para imagen profesional?
Aquí también dependerá de tus preferencias. Como asesor/a, podés optimizar la imagen en ambos aspectos y de hecho, en mi experiencia de más de una década, la mayoría de las personas busca optimizar la imagen en todo sentido (¿para qué conformarse con un aspecto cuando puedo lucir una imagen positiva en todo momento y lugar?)
Lo que marcará una diferencia es tu cliente ideal: si querés trabajar con egresados de carreras universitarias o terciarias, por ejemplo, gran parte de lo que ofrezcas estará ligado a ayudarlos en la transición hacia una imagen profesional mientras que si buscás un asesoramiento de imagen más abarcativo, no harás énfasis en un área de la imagen sino que tu comunicación incluirá a la imagen en su totalidad.

¿Qué temario tiene un curso de asesoramiento de imagen?
Depende de la institución o empresa que lo ofrezca y los temas que considere necesario incluir.
Lo que tenés que saber es que la imagen es la sumatoria de tres conceptos íntimamente relacionados: apariencia, comportamiento y comunicación.
No todos los asesores de imagen eligen trabajar en estas tres áreas y la gran mayoría se centra en la apariencia, en cómo se ven los clientes y en optimizar esa parte de la imagen. Si querés formarte en esto, la capacitación que elijas debería tratar temas como estilo personal, morfología, proporciones del cuerpo, ilusiones ópticas, tipología de prendas femeninas/masculinas según el caso, así como colorimetría o ciencia del color, visagismo, proporciones del rostro, peinados sugeridos.
Si preferís una formación más completa que integre los otros componentes de la imagen, tratá de elegir un curso o carrera que dentro del contenido también incluya nociones de comunicación verbal y comunicación no verbal, de gestos y de ceremonial y protocolo para poder ayudar a que tu cliente pueda plasmar una imagen positiva y sostenerla en el tiempo sabiendo cómo desenvolverse en cada situación.
Pensá siempre en cuál es tu cliente ideal para que la capacitación que elijas te brinde todas las herramientas que necesitás para asesorarlo.

Aquí me permito darte una recomendación: la asesoría de imagen está en constante evolución, por ejemplo en la actualidad tiene gran importancia todo lo ligado a la imagen online así que no pienses que con una capacitación “ya está” o es suficiente. Parte del éxito profesional consiste en mantenerte actualizado/a. La tecnología así como estar conectados con todo el mundo en simultáneo hace que puedas formarte con más de un profesional y los diferentes enfoques son muy enriquecedores porque cada uno tiene sus propias perspectivas y maneras de abordar los temas dentro de sus cursos o carreras de asesoría de imagen.

¿Hace falta ser fashionista para ser asesor de imagen?
No. La diferencia entre la producción de moda y el asesoramiento de imagen está en cuál es el foco. En nuestro caso, buscamos que se destaque el cliente y no un producto como puede ser una prenda o un accesorio. En este sentido, más allá de la importancia de estar actualizado y saber de tendencias, esto no es lo central porque la imagen debe ser una narración de la identidad de tu cliente.
También es importante que no asocies tus gustos y preferencias con las sugerencias a tu cliente. ¿Qué quiero decir con esto? Que el asesoramiento de imagen no es replicar tu estilo en los demás o conformarte con saber qué te beneficia por tus características. Todo esto no entra en juego a la hora de brindar tus servicios, lo que importa es partir del estilo de tu cliente (o el estilo que desee proyectar), tener en cuenta sus características y lo que está buscando que su imagen proyecte. No tiene nada que ver con las últimas tendencias o con lo que me agrade o represente a mí. De hecho, mis alumnos y colegas suelen escucharme decir en más de una ocasión que por este motivo no debemos hablar de “me gusta” o “no me gusta” con los clientes. El punto no es si me gusta a mí como persona, se trata de si funciona o no para sus características y el mensaje que desea comunicar. Además de esto, hablar con propiedad hará que te veas más profesional. Ponete un momento en el lugar de la persona que busca ser asesorada, ¿qué sensación te daría que te digan “me gusta como te queda esta prenda”? ¿Es lo mismo a que te digan “esta prenda es sentadora porque favorece a tu tipo de cuerpo y a tus proporciones”?

¿Qué test de color debería saber hacer?
La colorimetría tiene gran importancia en la imagen personal. Los colores tienen un significado cultural, los percibimos según nuestras vivencias y también tenemos una manera de identificar qué matices son ideales en cada caso en lo que se denomina un análisis o test de colorimetría. Hay distintos enfoques y metodologías: podés elegir entre el método estacional y el tonal por ejemplo. Lo importante aquí es asegurarte de estar incorporando conocimientos actualizados. Si la formación que te gusta incluye colorimetría sólo con el sistema de las cuatro estaciones o únicamente usando los paños dorado y plateado, tené la certeza de que hará falta que te especialices porque este método es obsoleto.
Como siempre sugiero, contactá a la institución, empresa o marca con la que deseás formarte para conversar acerca del temario y específicamente del sistema que te estarán enseñando para aplicar la ciencia del color al asesoramiento de imagen.

¿Se puede vivir de ser asesor de imagen?
¡Totalmente! Pero tenés que entender lo siguiente: con formarte no es suficiente. Incluso si te capacitás en todos los temas de asesoría de imagen pero no tenés un plan de negocios ni planificás la comunicación, nadie sabrá que puede recurrir a vos para optimizar su imagen. Es fundamental trabajar en estas cuestiones, que a su vez te servirán como guía para ordenar procesos y como complemento ideal a la pasión que puedas tener por el asesoramiento.
Otra recomendación valiosa que me atrevo a darte es que no te guíes por lo que hacen los demás dentro del rubro, eso no puede ser tu norte. Concentrate en lo que vos querés hacer desde el asesoramiento de imagen y en cómo podés ayudar a ese cliente ideal.
Tus vivencias, formación, experiencias, puntos fuertes, enfoque y a qué cliente dirigís tus servicios son algunos de los elementos que hacen que los asesores de imagen nos diferenciemos en lo que ofrecemos, la manera de enfocar los servicios. Por ejemplo, en este artículo podés leer lo que ofrezco como asesora de imagen. ¿Es la única manera de asesorar? ¡Claro que no! No se trata de cuántas formas o metodologías hay sino en encontrar tu propia voz y en desarrollar tu marca o emprendimiento con esto como base.

¿Styletto ofrece cursos?
¡Sí! Ofrecemos tanto cursos como talleres específicos para que te puedas especializar, marcando la diferencia con otros profesionales del mismo rubro.
Parte de mi propósito a nivel profesional es capacitar a asesores que brinden un servicio de excelencia a cada cliente y estar siempre disponible para lo que necesiten, sin fechas límite ni plazos. Te formás con Styletto y tenés acceso de por vida a preguntas y consultas porque siempre estoy a disposición para lo que necesites.
Tengo el honor de haber capacitado a numerosos colegas en los últimos 12 años y creo que todo asesor de imagen debe combinar aptitud con actitud. Es muy importante cómo le comunicás a tu cliente tus conocimientos porque de esto depende que los incorpore (o no).
Si querés conocer más sobre el método Styletto, las modalidades de capacitación y los temas, escribime por mail o por whatsapp y con gusto te brindo más información.

Espero que esta guía te resulte útil y te permita tener una orientación acerca del asesoramiento de imagen.

Por último, pero no menos importante, me encantaría compartir con vos un ebook gratuito con ejercicios y preguntas para determinar cuál es tu cliente ideal. Registrate a continuación para recibirlo:



Espero tener el privilegio de contribuir a tu formación porque hoy más que nunca, #LaImagenImporta.